miércoles, 31 de enero de 2018

Frases: Mi hermano persigue dinosaurios

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  • “era un sueño, uno de esos que se tiene al amanecer poco antes de despertar. Y me encantaba.” Página 13
  •  “Si hubiésemos conectado un enchufe al coche en ese momento, pues eso, que en ese preciso instante habríamos podido iluminar el planeta entero.” Página 16
  •  “Quiero la vida, la de verdad. La rabia y la alegría. El pasado y el futuro. El calor y el frío. Dad todo lo que tengáis. Y lo opuesto de cada cosa.” Página 25
  •  “Era una chispa, una chispa por la que nos íbamos a dejar incendiar.” Página 31
  •  “en la vida hay cosas que se pueden encauzar, y otras que hay que aceptar como llegan. La vida es muchísimo más grande que nosotros. Es compleja, y también misteriosa…Lo único que siempre puedes elegir es amar –dijo-. Amar sin condiciones.” Página 37
  •  “En casa hay libros por todas partes: en la mesita del salón, en la cocina, en los alféizares. Incluso en el baño. Pero suele ser la mesilla de la noche la que corre el riesgo de hundirse bajo el peso de las historias que se van amontonando.” Página 39
  • “Creo que el amor por los libros se transmite de padres a hijos” Página 39
  •  “- Se trata, Giacomo, de que Giovanni es Giovanni. No su síndrome. Él es él. Posee un carácter, unos gustos, unas virtudes y unos defectos. Como todos nosotros. Nunca te hemos hablado del síndrome porque nosotros mismos no pensamos en Giovanni de esa manera. El síndrome -dibujó unas comillas con los dedos- no es lo que ocupa nuestros pensamientos. Sino Giovanni. No sé si me he explicado.” Páginas 41 y 42
  • “Antes de aquel día creía que el silencio era ausencia de ruido. En cambio, el silencio es un sonido, y hay silencio y silencio.” Página 65
  •  “Sus problemas eran los míos. ¿Y mis problemas? En mis problemas ya pensaría por mi cuenta, sin molestar; encontraría una solución. O, al menos, eso esperaba.” Página 65
  • “Aquel día me di cuenta de que hacía mucho tiempo que me había dejado de hacer preguntas.” Página 79
  •  “lo increíble era que conseguía ser diferente con todos, pero siempre él mismo. Gio no era matemáticas, que, una vez encontrada la solución, basta repetir los pasos para obtener siempre el mismo resultado. No, él era más baloncesto, donde, si una vez has encestado, después no basta que repitas el movimiento para conseguirlo de nuevo.” Página 81
  • “Si paseas así, sin saber adónde vas, nunca corres riesgo de perderte.” Página 83
  • “La música era lo que me servía para pecar los sentimientos en el lago de emociones en el que navegaba” Página 86
  •   “querer a un hermano no significa elegir a alguien a quien querer; sino encontrarte a tu lado a alguien a quien no has elegido, y quererlo.” Página 97
  •  “Su modo de jugar era el de un explorador, el de un investigador. Siempre dispuesto a dejarse deslumbrar por las maravillas de las pequeñas cosas.” Página 120
  •  “Me gusta observar a la gente, el espectáculo es gratuito y se aprenden un montón de cosas” Página 121
  • “el tiempo es así: el tiempo es un cabrón. Te tiende emboscadas, aminora la marcha cuando querrías verlo correr. Corre cuando querrías detenerlo.” Página 128
  •  “Me llamaban monstruo, idiota, subnormal, mono. No me querían. Con que solo hubiesen sabido…

-          ¿Qué?
-          Que gracias a ellos iba a empezar a gustarme. Empecé a darle gracias a Dios de que no me hubiese hecho así, como los que me ofendían. A ellos les ha ido peor: nacieron sin corazón. Llegué incluso a agradecerle ese cromosoma de más. Espera, ¿dónde está ese cromosoma de más?” Página 150
  •  “La gente se asusta de lo que no comprende, de lo que le asusta.” Página 157
  • “Ya no importa lo que hayas hecho, sino lo que hagas, lo que estás haciendo ahora” Página 160
  •  “Fue como ir a un concierto con mi mejor amigo. Y mi mejor amigo era él.” Página 176
  • “Permanecí ahí no sé cuánto, porque ahí el tiempo no existía” Página 183
  • “Pero entretanto, había un montón de vida por delante. Mía, suya, juntos. Juntos, sobre todo.” Página 186
Otros autores citados:
 “Ver el mundo en un grano de arena

y un cielo en una flor silvestre
tener el infinito en la palma de tu mano
y la eternidad en una hora.
William Blake, Augurios de inocencia.” Página 9

 “Los que bailaban eran vistos como locos por quienes no oían la música” Nietzsche. Página 119


1 comentario:

  1. Lo leí por arribita, porque quiero retomarlo, cuando lo termine regreso para ver si coincidimos, besos

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